Capítulo 24
DE UN TRAZO
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Dibujo de figuras sin levantar el lápiz
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El problema de los puentes de Künigsberg
La atención del genial matemático Euler la atrajo en una
ocasión un Künigsberg problema sui generis que él
enunció de esta forma: «En Künigsberg l) hay una isla que se
llama Kneiphof. El río que la baña se divide en dos brazos
(figura 284), sobre los cuales hay tendidos siete puentes.
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Figura 284
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¿Pueden cruzarse todos es os puentes sin pasar por ninguno más de una
vez?
Hay quien afirma que es posible. Otros, por el contrario, consideran que es
imposible cumplir esta condición».
¿Qué opina usted?
¿Qué es la topología?
Al problema de los puentes de Künigsberg le dedicó Euler toda una
investigación matemática, que fue presentada en 1736 a la
Academia de Ciencias de San Petersburgo. Este trabajo comienza con las
siguientes palabras, que determinan a qué rama de las matemáticas
corresponde el estudio de estos problemas:
«Además de la rama de la geometría que estudia las magnitudes y
los procedimientos de medición, que fue ya cuidadosamente elaborada en
la antigüedad, Leibniz hizo mención por vez primera de otra rama
que él llamó «geometría de posición». Esta rama de
la geometría se ocupa solamente del orden en que están dispuestas
las partes de las figuras, unas con respecto a otras, prescindiendo de sus
dimensiones.
Hace poco tuve ocasión de oír una conversación acerca de
un problema de geometría de posición, y decidí exponer
aquí, a modo de ejemplo, el procedimiento que hallé para
resolverlo». Euler se refería al problema de los puentes de
Künigsberg.
Aquí no vamos a reproducir los razonamientos del gran matemático.
Nos limitaremos a dar unas ideas concretas que confirman su conclusión.
Consiste ésta en que el recorrido que plantea el problema es imposible.
Análisis del problema
Para mayor claridad sustituimos el dibujo de la disposición de los
brazos del río por el esquema simplificado de la figura 285. En el
problema planteado no tienen ninguna importancia las dimensiones de la isla ni
las longitudes de los puentes (éste es el rasgo característico de
todos los problemas topológicos: el no depender de las dimensiones
relativas de las partes de la figura).
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Figura 285
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Por esto los lugares A, B, C y D (figura 284) podemos sustituirlos en el
esquema por los puntos de igual denominación en que se encuentran los
caminos a seguir durante el recorrido. El problema se reduce ahora, como puede
verse, a dibujar la figura 285 de un trazo, es decir, sin levantar la pluma del
papel y sin recorrer una misma línea dos veces.
Demostraremos que es imposible dibujar nuestra figura de un solo trazo. En
efecto, a cada uno de los puntos nodales A, B, C y D hay que llegar por uno de
los caminos y luego salir de él por otro camino; esta regla sólo
tiene dos excepciones, a saber: el primer punto, al cual no hay que llegar de
ninguna parte, y el último, del cual no hay que salir. Por lo tanto,
para poder recorrer nuestra figura sin levantar la pluma es necesario que en
cada uno de los puntos nodales, menos dos, converjan dos a cuatro caminos, es
decir, un número par de ellos. Pero en cada uno de los puntos A, B, C y
D de nuestra figura converge precisamente un número impar de
líneas. Por esto es imposible dibujarla de un solo trazo de pluma y, por
consiguiente, es imposible pasar los puentes de Königsberg como indica la
condición del problema.
Siete problemas
Intente dibujar de un solo trazo cada una de las siete figuras de la figura
286.
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Figura 286
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Recuerde las condiciones: dibujar todas las líneas de la figura dada
sin levantar la pluma del papel, sin hacer rayas de más y sin pasar dos
veces por una misma línea.
Un poco de teoría
Los intentos de dibujar con una línea ininterrumpida las figuras 286,
1-6, conducen a diversos resultados. Algunas figuras pueden dibujarse
cualquiera que sea el punto desde el cual se comience a trazar la línea
ininterrumpida. Otras sólo se pueden dibujar de un solo trazo cuando se
empiezan desde puntos determinados. Finalmente, hay un tercer grupo de figuras
que no puede dibujarse con una línea ininterrumpida. ¿A qué se
debe esta diferencia? ¿Existen indicios que permitan determinar a priori si una
figura dada puede dibujarse de un solo trazo y, si esto es así, el punto
desde el cual debe comenzarse a trazar?
La teoría da respuestas exhaustivas a estas preguntas. Veamos algunos de
los postulados de esta teoría.
Llamaremos «pares» a los puntos de la figura en que converge un número
par de líneas, para diferenciarlos de los puntos «impares», a los
cuales concurre un número impar de ellas.
Puede demostrarse (aunque no nos detengamos a hacerlo) que cualquiera que sea
la figura, o no tendrá puntos impares o, si los tiene, serán dos,
cuatro, seis o, en general, un número par de ellos. Si la figura carece
de puntos impares, podrá dibujarse siempre de un solo trazo, empezando
por cualquiera de sus puntos. De este tino son las figuras. 286 1 y 5.
Si la figura tiene solamente dos puntos impares, se podrá dibujar de un
solo trazo si se empieza por uno cualquiera de estos puntos impares. Se
comprenda fácilmente que el dibujo terminará en el segundo punto
impar. A este tipo pertenecen las figuras 2, 3 y 6; la figura 6, por ejemplo,
debe empezarse a dibujar por el punto A o por el punto B.
Si la figura tiene más de un par de puntos impares, no puede dibujarse
de un solo trazo. Las figuras 4 y 7, que tienen dos pares de puntos impares,
san de este último tipo.
Lo expuesto es suficiente para conocer las figuras que no pueden dibujarse de
un solo trazo y las que pueden dibujarse, así como el punto desde el
cual hay que comenzar a dibujarlas. El profesor W. Arras propone guiarse
después por la regla: «Todas las líneas ya dibujadas de la figura
dada deben considerarse inexistentes y, al elegir la siguiente línea a
trazar, debe procurarse que la figura conserve su integridad (es decir, que no
se descomponga), si esta línea también se quita del dibujo.»
Supongamos, por ejemplo, que la figura 5 comenzó a dibujarse siguiendo
el camino ABCD. Si ahora se traza la línea DA, quedan sin dibujar dos
figuras, la ACF y la BDE, que no están ligadas entre sí (la
figura 5 se descompone). En este caso, después de terminar la figura AFC
no podemos pasar a la figura BDE, ya que no habrá líneas
aún no dibujadas que las liguen entre sí. Por esto, una vez
recorrido el camino ABCD, no se puede seguir adelante por la línea DA,
sino que antes debe trazarse el camino DBED y luego, por la línea DA que
queda, pasar a la figura AFC.
Otros siete problemas
Dibuje sin levantar la pluma del papel las figuras siguientes:
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Figura 287
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Los puentes de Leningrado
Para terminar proponemos un problema que sirve de tema a una de las muestras
de la sala de matemáticas de la Casa de la Ciencia Recreativa. El
problema consiste en pasar por los 17 puentes que unen entre sí las
partes del territorio, que representa la figura, sin recorrer ninguno de ellos
dos veces. A diferencia del problema de los puentes de Künigsberg, el
recorrido que se plantea esta vez es realizable y nuestro lector tiene ya los
conocimientos teóricos necesarios para poder resolver este problema sin
necesidad de ayuda.
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Figura 288
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Capítulo 24
SOLUCIONES
Siete problemas y otros siete problemas
En las figuras. 289 y 290 se dan las soluciones correspondientes a los
problemas del capítulo «De un solo trazo».
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Figura 289
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Los puentes de Leningrado
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Figura 290
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